Crudités, qué son y cómo implementarlas en tu restaurante

En verano el cuerpo nos pide alimentos naturales y refrescantes. La forma clásica y habitual es optar por las ensaladas, pero en los últimos tiempos las crudités, un plato típico francés, están pisando fuerte como alternativa para un entrante o un aperitivo que además de sano, es delicioso y sencillo de preparar.

¿Qué son las crudités?

Las crudités son verduras u hortalizas frescas, que se comen crudas, cortadas normalmente en forma de bastón o en rodajas, y que se sirven acompañadas de salsas variadas, vinagretas u otro tipo de aderezos. En nuestra cocina no han tenido un gran protagonismo hasta ahora, pero en Francia, sin ir más lejos, no hay restaurante, ya sea bistró o de ‘alto standing’ que no incluya las crudités en su carta.

 

¿Cómo se preparan?

Su preparación es muy sencilla. Lo más importante es escoger verduras y hortalizas de calidad y que sean frescas. Es mejor decantarse por aquellas verduras que al morderlas sean más crujientes y que no se oxiden una vez cortadas.

Entre las verduras más recomendables tienes una amplia variedad: zanahoria, pimiento, pepino, espárragos verdes, calabacín, apio, tirabeques, champiñones, rabanitos, brócoli, coliflor, tomate cherry, hojas de endivia o cogollos de lechuga.

Por ser demasiado duras, son menos recomendables las berenjenas, alcachofas, judías verdes, calabaza, nabos o los espárragos blancos.

Seguidamente, las cortamos con una estética agradable y un tamaño adecuado. Se deben poder comer en uno o dos bocados y no deben ser demasiado gruesas.

Pueden cortarse en forma de bastoncito, rodaja o remillete, según el tipo de producto. Un truco para que las verduras u hortalizas queden tersas como si estuvieran recién recolectadas de la huerta es introducirlas en agua con hielo unos minutos.

Para acompañar las crudités prepararemos varias salsas o vinagretas. Aquellas con base de queso o mayonesa, aromatizadas con diferentes especies van muy bien. También puedes acompañarlas con hummus, patés o algún tipo de pesto. Las posibilidades son infinitas.

Con el fin de que la presentación de nuestro plato sea más atractiva y visual, podemos jugar con los colores de las verduras. También conviene crear contraste en el sabor, es decir; combinar aquellas verduras más dulces, como la zanahoria, con otras más picantes como los rábanos o de sabor más intenso como los espárragos.

 

¿Por qué incluir las crudités en tu restaurante?

Variedad de públicos. Las crudités son una excelente opción para aquellas personas que están a dieta, para vegetarianos, veganos, para aquellos a los que les gusta consumir habitualmente verduras o, simplemente, para los que buscan un aperitivo fresco, saludable y muy nutritivo.

Ofrecen una gran experiencia sensorial al comensal. Un plato de crudités es una alegría para los sentidos, por sus colores, el sonido crujiente al morder los trozos de verdura, el contraste de sabores, la variedad de aderezos…

Fácil de preparar. Tal y como explicamos en el párrafo anterior, su preparación no tiene mucho misterio. Dale tu toque personal creando aderezos diferentes o jugando con la presentación.

 

¿Has añadido ya las crudités a tu menú? ¿Con qué salsas o aderezos te gusta acompañarlas? ¡Cuéntanos tu experiencia!

2018-07-19T15:40:11+00:00 04/08/2016|Tendencias|