Historia de la ensalada Olivier o ensaladilla rusa

  • histroia ensalada Olivier Imagen Restaurante El Ciclón Autor ZGZ Urban Fashion

Ensaladilla rusa del restaurante El Ciclón, ZGZ Urban Fashion

 

La gastronomía es, para un gran número de chefs, una variante más del arte, en la cual se utilizan ingredientes y se ensalza el sabor. Por este motivo, mucho estudian el pasado de nuestras recetas para conocerlas mejor y poder renovarlas sin perder su esencia. Gracias a ellas, además, se pueden poner en práctica las enseñanzas que sus creadores transmitieron de forma implícita al dar vida a su plato original. Este es el caso de algo para nosotros tan común como la ensaladilla rusa, también conocida como ensalada Olivier. Una receta que vemos a diario, especialmente en verano. ¿Alguna vez te has preguntado cuál es la historia detrás de esta receta y qué enseñanzas puede sacar un chef moderno de ella? Hoy te la desvelamos, pasa hasta la cocina.

 

La ensaladilla que es rusa de verdad

A pesar de ser popular en una gran cantidad de países, la ensaladilla rusa se conoce así porque su origen tuvo lugar en Rusia de verdad, más concretamente en el restaurante Hermitage, en el año 1860. Al día de hoy este sigue siendo un plato típico de este país, aunque debe su creación a un chef francófono de origen incierto: Lucien Olivier, que abrió este restaurante de éxito en el que dio nacimiento a este popular plato con tan solo 22 años.

 

Los chefs actuales podemos aprender de Olivier que esta profesión exige ser innovador. Conocer la gastronomía local para poder obtener lo mejor de cada producto y crear nuevas y originales recetas.

 

El ingrediente secreto que nunca salió a la luz

La ensaladilla rusa, o por su nombre real, la Ensalada Olivier, consiguió convertirse en muy poco tiempo en el plato estrella del restaurante y en una receta inigualable al mismo tiempo, pues, pese a los muchos intentos de sus competidores por imitar la ya seña de identidad del Hermitage, nadie conseguía darle el toque de Lucien Olivier. Ni siquiera ahora: tantos años después, pues el chef se llevó el secreto de su toque especial consigo a la tumba.

 

En este sentido, el joven Lucien Olivier, dejó claro que si algo diferencia tu producto y lo hace único debes protegerlo a toda costa. A día de hoy nadie puede recrear la ensaladilla rusa que se degustaba en el Hermitage a finales del siglo XIX.

 

De un plato sofisticado a una receta del día a día

Por lo que se sabe, la receta original incluía ingredientes muy caros y sofisticados, como faisán, trufas, caviar, cangrejo de río… todo ello acompañado de otros más comunes, como las patatas y el huevo duro y, por supuesto, la salsa especial del chef. En los años 20, el cocinero Ivan Mijailovich Ivanov adaptó la famosa Ensalada Olivier a la época en la que vivían, consiguiendo una versión de la famosa ensaladilla rusa mucho más económica, cambiando, por ejemplo, el faisán por pollo.

 

La reducción de costes fue, en este caso, la clave del éxito de la ensalada Olivier a lo largo y ancho del continente europeo. El buen trabajo de Mijailovich permitió convertir un plato de la alta sociedad en una delicia al alcance de todos los públicos. Tomando a este chef como ejemplo, no debemos olvidar la importancia, una vez hemos creado una receta brillante, de estandarizarla y reducir sus costes sin mermar la calidad.

 

Los cambios de país a país

Desde este momento la ensaladilla rusa ha ido sufriendo cambios, puesto que más países descubrieron el placer de deleitar sus paladares con esta maravillosa combinación fría. Así, al llegar a Ucrania, por ejemplo, se le añadieron pepinillos y guisantes. En otros países se incluyeron verduras de temporada sustituyendo a aquellos ingredientes menos habituales en los nuevos territorios. Por este motivo, a día de hoy las posibilidades son simplemente infinitas y sólo dependen de la imaginación y habilidad del cocinero.

 

Esta es una de las claves que ha permitido que la ensaladilla rusa triunfara incluso al otro lado del Atlántico. La adaptación a los productos locales y a los gustos de los comensales fueron claves en este éxito. Y lo mismo se aplica a los nuevos proyectos que los chefs actuales podamos iniciar en nuevas localizaciones o entornos.

 

Otra de las características que ha permitido a la ensaladilla rusa reinventarse durante más de 100 años ha sido su versatilidad a la hora del emplatado. Hoy en día ya no es extraño encontrar esta receta servida en vaso, en cuenco o, incluso, en capas diferenciadas que no se entregan al comensal envueltas en la salsa. En la actualidad prima lo visual para acompañar a ingredientes de calidad y por este motivo la ensaladilla de rusa sigue siendo una de las reinas del verano pero con una estética adaptada a las necesidades de la sociedad moderna.

 

¿Conoces más datos curiosos sobre el origen de la ensaladilla rusa? ¡Compártelos con nosotros!

2018-09-14T08:58:36+00:00 30/06/2016|Curiosidades culinarias|